Hay un secreto para hacer bien los viajes de negocios, y va más allá de las millas aéreas y los puntos de fidelidad de los hoteles. Los viajeros de negocios más experimentados siempre tienen algunos trucos bajo la manga para que el viaje sea lo más rápido y fluido posible, y llegar sintiéndose descansados y en plena forma.
Estos son algunos de nuestros favoritos.
Mantente a la izquierda.
Las investigaciones sugieren que, cuando se enfrentan a la elección de una cola, las personas zurdas tienden a optar por el lado izquierdo y las diestras, por el contrario. Y dado que el 90 % de nosotros somos diestros, si no puedes ver con exactitud cuántas personas hay en una cola, por ejemplo, en el control de pasaportes o en el mostrador de facturación, dirígete directamente al lado izquierdo y probablemente pasarás más rápido.
Invierte en los accesorios adecuados.
Dado que las aerolíneas imponen multas cada vez más elevadas por exceso de peso en el equipaje, una báscula digital económica puede garantizar que no haya sorpresas desagradables en el mostrador de facturación. Por su parte, un buen antifaz te ayudará a conciliar el sueño mucho más rápido una vez en el avión, evitando que los cambios de luz perturben tu descanso durante el viaje. Los auriculares con cancelación de ruido también son siempre una inversión que vale la pena, aunque si los equipos de audio caros no son lo tuyo, un par de tapones de goma estándar pueden servir perfectamente.
Utiliza aplicaciones de reserva para obtener acceso exclusivo a las salas VIP.
Si tu billete no te da derecho a entrar en las salas VIP y no tienes estatus élite, no te preocupes. Aún así puedes trabajar o relajarte en las salas VIP de las aerolíneas de todo el mundo con LoungeBuddy, una aplicación que te permite reservar tu entrada online pagando una tarifa. Sin embargo, hay una salvedad: necesitas ser titular de una tarjeta American Express para hacer la reserva.
Lleva lo imprescindible para el trabajo en tu equipaje de mano.
Si te diriges a una conferencia o a un evento de networking, es posible que ocurra lo peor: que tu equipaje facturado no llegue contigo. Si ese es el caso, siempre puedes comprar un traje o camisas de repuesto en la ciudad de destino. Pero no es tan fácil reemplazar, por ejemplo, tus tarjetas de visita o cualquier material promocional impreso, así que asegúrate de llevarlos contigo en la cabina, por si acaso.
Aliméntate bien.
Seguir una dieta saludable antes y durante el vuelo puede marcar una gran diferencia en tus niveles de energía, tus patrones de sueño y tu sensación general de bienestar. Los plátanos, las manzanas y los frutos secos son fuentes de sustancias químicas que favorecen el sueño, como la melatonina, lo que te ayudará a conciliar el sueño y a disfrutar de un descanso de mayor calidad durante el vuelo, para que te sientas más fresco y despierto al llegar. Por otro lado, las comidas ricas en carbohidratos, como la pizza y la pasta, elevarán tu nivel de azúcar en sangre y te mantendrán despierto durante más tiempo.